Los cojones de Jaime Anglada


Publicado originalmente en otroPostData, sobre la presentación de Anglada Simfònic, 29 de septiembre de 2012

Podría hablar del concierto de Jaime Anglada diciendo, por ejemplo, que fue un éxito. Hablar desde las sensaciones y contaros cuántas emociones propias y compartidas se acumularon de nuevo y que él y sólo él era, una vez más, el responsable.

los cojones de Jaime Anglada, Pilar Ruiz Costa
Debería hablar de las decenas de músicos extraordinarios que le acompañaban, de tú a tú: de la Sinfónica de Baleares, de la orquesta de mandolinas que nos sorprendió a todos cruzando el pasillo hacia el escenario al final del concierto. Cómo no hablar de “los chicos de la banda”: Dani Magaña, Rubén García, Juanan Torrandel y Sergio Ruiz, copartícipes desde hace tiempo del invento de Stereo.

También debería hablar y dar un par de merecidos besos a David Gwynn, que se saltó a la torera el guión, porque consideraba que el protagonista de la noche era otro, pero Jaime quiso y supo (y además, lo hizo muy bien), regalarles a todos parte de los aplausos del público que llenaba el Trui Teatre. Debería hablar de Toni Pastor sublime a la guitarra. De Marta Elka, que hizo crecer de una manera desproporcionada las canciones sólo añadiendo un poquitito de su voz, ya veis qué tontería… Debería hablar del privilegio de ver llegar a Miguel Ríos y abrazar y cantar juntos a dos personas que admiro tanto; uno ya retirado de los escenarios y otro, reinventándose, renaciendo cada día ¡pero si no puede parecerse más a su padre de verdad! Qué iguales, qué iguales… Y también debería hablar del Príncipe y Doña Letizia que una vez más, estuvieron al lado de su amigo, pero apuesto que más que por “arroparle” como indicarán hoy los periódicos, lo hicieron como los allí presentes, “porque no nos lo perderíamos por nada del mundo”. También, seguro: también había mucho de eso.

Pero, como ya he hablado mucho de todas esas cosas y además, las leeréis seguro en tantos sitios, dejadme que os hable de un tema secundario, pequeñito y que probablemente no ocupe titulares y a mí me parece que es también muy importante: los cojones de Jaime Anglada. Sí, sí. Lo habéis leído bien.

Él argumentó varios de sus motivos para estar anoche, con tantas horas de trabajo de tanta gente detrás ¿nos detenemos a pensar en esas cosas cuando estamos cómodamente sentados ante una hora y media de espectáculo? El primero de sus motivos fue “porque me emociona” y caramba, qué cierto era ¡esa emoción nos embriagaba a todos! Era suya y mía y nuestra y es una simbiosis estremecedora.

Y habló de otro motivo para hacer una apuesta semejante hoy, ahora, “con los tiempos que corren”, “con la que está cayendo”, porque, señores, señoras, me veo en la obligación de hacer hincapié en el asunto. Con una crisis brutal, con una incertidumbre económica y social que corta el aire, subidas de IVA que castigan a todos pero mucho a la música, porque la cultura ya no es según nuestro gobierno un bien de primera necesidad. Sin embargo, podremos desgravar en nuestras declaraciones lo que perdamos en el casino. Menos mal…

Ahora, hoy, que tanta gente no compra música porque simplemente no tiene para música, que no va al teatro o a los conciertos, porque han de andar haciendo equilibrios para pagar los libros del colegio o las medicinas de los abuelos o los enfermos crónicos. Ahora, que lo mejor que se puede hacer es quedarse en casa sentado haciendo zapping y “esperar a que los buenos tiempos vuelvan ¡porque cómo no van a volver!” y los emprendedores son aún más temerarios de lo que lo fueron nunca, ahora, hoy, Jaime Anglada apaga la tele y en lugar de “sentar cabeza ya” y buscar estabilidad en algún sitio, es cuando precisamente acepta un proyecto valiente, pero además, maravilloso, precioso: orquestar sus canciones, llenar un escenario de más de 80 músicos, implicar a todos cuantos le quieren y le conocen (y no se hace una idea de cuántos son en realidad) y montar Anglada Simfònic, ¿por qué? ¡Porque era inevitable! Porque la pasión es el motor que debiera movernos siempre y la lógica y el raciocinio debemos relegarlos para no sé cuando… Porque es un tipo estupendo, generoso, carismático y valiente, pero, la razón que dio el fue mucho más clara y contundente. Más, como dijo él, “española” y es: “y… porque me sale de los cojones.”

Olé por tus cojones, Señor Anglada, con todo mi cariño y mi respeto.

Jaime Anglada, Pilar Ruiz Costa

Imagen robada (literalmente) a Dani Magaña, ¿verdad que no te importa? Imagen superior: Entrada firmada por Miguel Ríos y Jaime Anglada.